La Venerable e Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento es la segunda, en Lucena, en cuanto a su antigüedad fundacional. Aunque sus Constituciones son del 1598, existen documentos fehacientes de su existencia con anterioridad  a agosto de 1520. Radicada desde siempre en San Mateo, era una de las más potentes por su número de hermanos y disponibilidades materiales. Ello hizo posible la construcción de la  magnífica Capilla Sacramental del Sagrario.
Es de suponer que esta Venerable Cofradía debía regirse por unas propias y primeras constituciones, hoy perdidas. Sí se conservan las que el 3-1-1598 aprobó el Obispo de la Diócesis don Francisco Reinosa y Baeza, escribiendo en última página lo siguiente: “…confirmamos y ratificamos y mandamos a los cofrades a que las guarden y cumplan como en ellas se contienen so las penas en estos contenidas y mandamos que en las honras, entierros y procesiones en que asistiese dicha cofradía como fundada en la iglesia mayor de dicha villa de Lucena”.La lectura de estas Constituciones nos proporciona datos de interés sobre la Cofradía: así, en el punto 19 se estipula la celebración de la fiesta del Santísimo Nombre de Jesús, el siete de febrero de cada año, “con su  música y órganos y aiga sermón (…) y a las primeras vísperas se saque el Santísimo y se exponga en el altar mayor igual que se hace en la octava del Corpus, acabadas completas se haga procesión con él dentro de la iglesia…”  En el punto 22 se lee que los sacerdotes hermanos se obligan a que, si alguno de ellos muriese, los demás dirían cada uno una misa en los tres días siguientes al fallecimiento.
En los comienzos del S.XVII las actividades cofrades debieron decaer notablemente; fue la comunidad de los curas y la propia fábrica de San Mateo quienes se ocuparon de las funciones litúrgicas del Santísimo y de la conservación y reparación de sus enseres, tanto del ostensorio o custodia como del magnífico templete que la cobija en la procesión del Corpus.
Respecto a las prerrogativas de esta Venerable Archicofradía, hay que indicar que el 18 de noviembre de 1759 se hermanó con la Cofradía Romana fundada en 1534 en la iglesia de los PP. Dominicos, conocida como “de la Minerva” con lo que se obligaba al mismo tipo de celebraciones eucarísticas y alcanzaba idénticas gracias e indulgencias.
Los ingresos y bienes con los que contó la Cofradía para la construcción de la  magnífica Capilla Sacramental del sagrario desaparecieron con las sucesivas desamortizaciones gubernamentales, de modo que a finales del S.XIX  sólo contaba con exiguas entradas procedentes de las cuotas de los hermanos, -que eran poco más de cien entre hombres y mujeres- y de las colectas con la “taza de la demanda” .
La pérdIda de los libros  de actas nos impiden conocer más datos de la historia de la Cofradía .
(Notas parcialmente tomadas de la Historia de Lucena, de don Francisco López Salamanca, publicada en la Revista Araceli)